El asombroso enigma de las lámparas de luz eterna

En este programa vamos a ver uno de los misterios más increíbles de la historia de la humanidad: los hallazgos más imposibles que se han encontrado a lo largo de los siglos al respecto de lámparas y dispositivos de luz imposible construidos con tecnología que no podía corresponderse con su tiempo y que han quedado ocultos bajo un manto de conspiración por todos los historiadores y químicos del mundo.

En todos los continentes se han llegado a encontrar muestras que, a día de hoy, siguen provocando asombro a los químicos e ingenieros de medio mundo por su complejidad y sobre todo, por la nula posibilidad de que nadie fuera capaz de construir nada igual con los materiales de los que se disponían y sin embargo, siguen apareciendo lámparas que alumbraron templos para fascinantes civilizaciones que también tienen otros detalles imposibles de explicar en otras áreas de la ciencia.

Haremos un amplio recorrido por todo lo que se ha encontrado hasta la fecha en este enigma y sobre todo, nos preguntaremos lo siguiente: ¿por qué el hombre sigue evitando estudiar más a fondo lo que la química evidencia continuamente con estas lámparas? ¿Y fueron los atlantes los fundadores o, al menos estuvieron relacionados, con el antiguo Egipto?

Espero que os guste mucho el videoprograma, y os invito a compartirlo en vuestras redes sociales.

Muchas gracias 😀

https://www.facebook.com/UfopolisNews/

El secreto del elixir de la vida de los illuminati

En este videoprograma vamos a viajar a Sumeria, a Mesopotamia, al siglo 17 con Newton, a Inglaterra con los círculos de las cosechas y a diferentes situaciones para estudiar un reciente hallazgo de un manuscrito en donde se expone que Sir Isaac Newton trata de hallar el elixir de la vida a través de una serie de informaciones secretas gracias a sus contactos con la alta masonería de su tiempo.

¿A qué conclusiones llegó el último gran mago de la antigüedad y el primer padre de la física moderna? ¿Sería posible que nuestro mundo tuviera una fórmula secreta que convirtiera no sólo diferentes metales en oro y plata si no que fuera capaz de alargar la vida de los seres humanos igual que ocurría en la antigua sumeria con los dioses?

¿Qué ocurrió en el año 2008 cuando la inteligencia que envía círculos de las cosechas hizo una referencia a este tema y qué advertencia y crítica lanzó una vez más a la humanidad?

Y por último, ¿qué había en ese círculo que relaciona todo esto en una estrella de 7 puntas?

Espero que el programa sea de vuestro interés.

Ufopolis.com 2017

¿Expone el manuscrito Voynich la llegada del anticristo?

¿Sabías que se han descubierto en California 8 increíbles dibujos que tienen una numerología similar a las de las principales logias masónicas de los Estados Unidos y que anticipa la llegada del anticristo y el fin del mundo? Los mapas enlazan con su simbología con el manuscrito Voynich y con los caballeros templarios.

En este vídeo os explicamos las conexiones entre todos ellos. Espero que sea de vuestro agrado.

 

Fuentes: National Geographic.

http:// phenomena.nationalgeographic.com/2016/05/11/these-15th-century-maps-show-how-the-apocalypse-will-go-down/

Fuente masonería:

https://es.wikipedia.org/wiki/Grado_mas%C3%B3nico

Fuente pentagrama

https:// es.wikipedia.org/wiki/Pentagrama_%28geometr%C3%ADa%29

http://sv.tuhistory.com/noticias/el-mapa-del-infierno-un-enigmatico-manuscrito-del-siglo-xv-describe-el-apocalipsis

http:// sv.tuhistory.com/noticias/el-enigmatico-libro-de-alquimia-medieval-que-sobrevivio-la-modernidad

El misterioso elixir de la inmortalidad de los dioses

Los mitos y leyendas de las diferentes culturas y religiones del mundo tienen muchas similitudes, una muy interesante es que siempre nos presentan a unos seres, los dioses, con una notable diferencia con respecto al ser humano, una característica que siempre se ha ansiado: los dioses son inmortales.

Pero, por las referencias a esta singularidad que se hacen en los textos, parece que la inmortalidad era adquirida por los dioses mediante la ingesta de un alimento o bebida ‘’mágicos’’ que les otorgaría el don de la larga vida, en lugar de una propiedad inherente a la esencia de estos seres. ¿Qué sería en realidad este alimento?

En la antigua Grecia se conocía como Ambrosía, palabra que significa literalmente ‘’inmortalidad’’. Una sustancia consumida por los dioses mediante la cual obtenían la inmortalidad y que, entre otros beneficios, era capaz de curar enfermedades y otorgar juventud. Sólo las entidades divinas tenían permitida su ingesta, negándola a los hombres, quienes debían de permanecer mortales. Aunque si algún mortal tenía la fortuna de conseguir el permiso de los dioses para poder probar del codiciado manjar, en ocasiones se convertía en un semidiós o conseguía grandes dotes como una exagerada fuerza física.

La supervivencia de los antiguos dioses parecía depender de la ingesta de esta mágica sustancia.

Aparece por primera vez en esta mitología en el relato del nacimiento del dios Zeus dónde se nos cuenta que esta mágica sustancia proviene de los cuernos de la ninfa Amaltea, que se representaba como una cabra.

Antes de la aparición de la Ambrosía, se menciona que los dioses se alimentaban inhalando los vapores que desprendían los cuerpos de sus enemigos al morir.

Una de las referencias a la ambrosía o néctar, la encontramos en la Ilíada, Canto IV:

‘’Sentados en el áureo pavimento a la vera de Zeus, los dioses celebraban consejo. La venerable Hebe escanciaba néctar, y ellos recibían sucesivamente la copa de oro y contemplaban la ciudad de Troya’’.

Famoso cuadro de Ingres en el que aparece Tetis rogando a Zeus que otorgue la inmortalidad a su hijo Aquiles.

Muy similares son las referencias al alimento de los dioses en la mitología nórdica. Aquí, Idún, una diosa que no había nacido y no moriría, prometió al resto de dioses al llegar a Asgard un bocado diario de los mágicos frutos de la inmortalidad que ella custodiaba. Así los dioses no envejecían ni enfermaban.

Estos frutos, representados como manzanas doradas, eran guardados con mucho celo en un cofre mágico o ‘’eski’’ y no se permitía que ninguna otra raza probara de ellos.

En la sección XXVI del texto Gylfaginning leemos:

«Su mujer es Idún: ella custodia en su cofre de ceniza esas manzanas que los dioses deben probar ya que de no hacerlo, envejecerán; y así todos tornan jóvenes, y así ha de ser hasta el destino de los dioses’’.

Es interesante leer como, en una ocasión, Loki decide robar estos frutos para llevarlos al reino de los gigantes secuestrando a Idún. El resto de los dioses, al verse privados del alimento, comenzaron a envejecer. Así se relata en el Skáldskaparmal:

«Los dioses enfermaron con facilidad debido a la desaparición de Idún, envejecieron y su cabello encaneció. Se reunieron en concilio y preguntaron unos a otros quién fue el último que hubiera visto a Idún’’.

También en la mitología celta se relaciona con la inmortalidad un fruto muy similar representado como una manzana dorada.

Vemos la presencia de esta mágica sustancia en el folklore alrededor de todo el mundo.

En la antigua China son varias las referencias a distintos alimentos divinos capaces de otorgar una extrema longevidad o la inmortalidad. La diosa taoísta Xiwangmu habitaba en un palacio celeste en donde se cultivaban las ‘’hierbas de la inmortalidad’’ y se criaban los ‘’peces de la larga vida’’. En este palacio se reunían los dioses; invitados a los que ella servía los melocotones de la inmortalidad, que crecían en su huerto y que maduraban cada 3.000 años.

En otra vertiente del taoísmo aparecen unos seres conocidos como ‘’los 8 inmortales terrenales’’ cuyas leyendas relatan cómo acabaron consiguiendo el don la inmortalidad. Por ejemplo, Chung Li Chuan dio con el mágico elixir mientras meditaba en las montañas como un premio que le fue otorgado en forma de pastilla guardada en una pequeña caja de jade; otro inmortal, Han Xiangzi, subió al árbol del cual crecían los frutos de los dioses, al bajar ya era inmortal.

En ocasiones, la bebida de los dioses, entre otras características, también tenía la facultad de embriagar, este es el caso del Amrita en el hinduismo, también conocido como Soma en el antiguo vedismo.

En este mito, los dioses estaban perdiendo la inmortalidad por lo que, con ayuda de algunos demonios o ‘’asuras’’, batieron el mar de leche, que rodea el mundo en esta cosmogonía, hasta que dieron con el preciado néctar.

Representación de los dioses hindúes batiendo el océano de leche ayudados por demonios y una enorme serpiente.

En el Rig Veda 8.48.3, se dice:

‘’Hemos bebido Soma y por ello, nos hemos vuelto inmortales, hemos obtenido la luz que los dioses descubrieron. Ahora, ¿qué puede la malicia de nuestros enemigos hacer para dañarnos? ¿Qué? ¡Oh inmortal! Engaño del hombre mortal’’.

Muchas culturas han relacionado la inmortalidad con la luna, así Soma es en India un dios antropomórfico identificado con ella y en lugares como China, Japón y Corea existe la figura del ‘’conejo lunar’’ al que se le representa trabajando en un mortero mientras mezcla el divino elixir; este ser es además el compañero de Chan’e, una diosa que reside en la luna ya que en una ocasión que bebió demasiado elixir, éste le hizo flotar hasta ella.

El alimento de los dioses podría requerir de una preparación previa.

El ejemplo más claro del néctar de la inmortalidad de los dioses y de la incesante lucha del hombre mortal por obtenerlo, aparece en la obra épica más antigua conocida: ‘’La epopeya de Gilgamesh’’. En este relato se presta especial atención a la mortalidad humana frente a la inmortalidad divina.

Gilgamesh, rey de Uruk, era en parte descendiente de dioses y en parte humano. Aun así, era mortal. Este rey severo y en ocasiones déspota, tenía un excesivo afán de gloria y se creía con derecho de nacimiento a gozar de la inmortalidad de los dioses debido a su linaje.

Como respuesta ante las quejas del pueblo, la diosa Ninhursag creó un ‘’hombre salvaje’’: Enkidu, para que tratara de vencer al rey en combate pero, por una serie de acontecimientos, Enkidu y Gilgamesh acabaron convirtiéndose en grandes amigos. Es entonces cuando los dioses decidieron acabar con la vida de Enkidu y la muerte de su querido amigo se convirtió en la motivación de Gilgamesh para la búsqueda de la inmortalidad, para lo cual emprendió un viaje en busca de Utnapistim (en acadio) o Ziusudra (en sumerio) y su mujer. Esta pareja, eran los únicos seres humanos que sobrevivieron al diluvio universal y a quienes los dioses había otorgado la inmortalidad que tanto ansiaba el rey. Muchos personajes intentaron disuadirle de tan atrevida empresa:

‘’Nunca podrás encontrar la inmortalidad, ya que los dioses la reservan para ellos mismos y a los hombres les reservaron la muerte’’.

                                                    Tablillas de Berlín y Londres. Conversación de Gilgamesh con Siduri.

Gilgamesh no podía concebir la injusticia de su mortalidad mientras convivía con seres inmortales.

Cuando, después de muchas aventuras en el devenir de sus viajes, Gilgamesh finalmente dio con la pareja, Utnapistim trató de disuadirle también diciéndole que su intento es inútil. Aunque acabó compadeciéndose y le habló de una planta que se encontraba en el fondo del océano con la capacidad de hacerle joven de nuevo. Un secreto de los dioses.

‘’Una planta, su aspecto es como el de un espino; su púa como la de la rosa silvestre. Si tu mano se hace con esta planta, podrás, con ella, recobrar tu brío’’.

                                                                                                                          Tablilla XI: 283-285

Gilgamesh finalmente encontró la planta pero le fue robada por una serpiente que la devoró y en el momento en el que lo hizo, mudó su piel.

Y una serpiente es también quien tienta a Eva para comer el fruto del árbol prohibido en el jardín del Edén:

‘’Y dijo Jehová: He aquí que el hombre es como uno de nosotros, sabiendo del bien y del mal; ahora, pues, que no alargue su mano y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre’’.

                                                                                                                                                               Gen 3:22

Muy interesante resulta, en este aspecto, el correspondiente sumerio cuando en el mito de Adapa, éste es aconsejado por el dios Enki, su creador, que no aceptara ingerir nada que le fuera ofrecido por el dios supremo Anu; ya que Enki temía que si Adapa el hombre no fuese del agrado de Anu, éste tratara de envenenarle. Todo lo contrario, Anu quedó gratamente impresionado por la nueva creación por lo que ofreció a Adapa la comida y la bebida de la inmortalidad que el hombre rechazó tal y como le fue aconsejado hacer.

adapa recibido por anu
El dios Anu recibiendo a Adapa, el primer hombre.

Referencias a un mágico brebaje o alimento divinos aparecen en una infinidad de textos antiguos y en tradiciones orales de muchas comunidades por todo el mundo. Existen menciones en el zoroastrismo, en el antiguo Egipto, en textos como el Corán y, por supuesto, en la disciplina alquímica que, desde hace siglos, ha tratado de dar con la piedra filosofal y, por tanto, con el ‘’elixir de la vida’’, la eterna juventud y la inmortalidad. Quién sabe si algún estudioso alquimista no acabará lográndolo o, tal vez, los propios dioses, fueron alquimistas ellos mismos.

Resulta curioso como, según el mito, al ser humano se le niega la inmortalidad por orgullo y codicia de los dioses mientras que, en ocasiones, el hombre se ve privado de tal don como castigo por alguna mala acción cometida, o eso es lo que le hicieron creer.

piedra-filosofal
¿Sería la piedra filosofal una sustancia que pudiera ser consumida por el ser humano?

En cualquier caso, los dioses siguen siendo inmortales a nuestros ojos y el ser humano continúa siendo mortal. No se hace difícil imaginar la rabia que pudo sentir Gilgamesh al ver cómo le era negado algo que para los dioses frente a él, era normal:

«¿Cómo voy a permanecer en silencio? ¿Cómo voy a callarme? Mi amigo, al que amo, se ha convertido en barro, Enkidu, mi amigo, al que amo, se ha convertido en barro.

¿No terminaré siendo como él, y cómo él también yaceré para nunca levantarme por toda la eternidad?’’.

                                                                                                                                      Tablilla X: 67-71

¿Era el reino del Preste Juan parte de la Atlántida?

No son pocos los relatos que describen ciudades utópicas o paraísos terrenales que se han venido narrando a lo largo de la historia.

Leyendas como la de la ciudad del Dorado, el continente de la Atlántida, la tierra de Lemúria o el Reino de Agartha.

En la Europa medieval tuvo gran popularidad la leyenda sobre las maravillosas tierras que se encontraban bajo los dominios del Preste Juan, de quien se decía era descendiente de los Reyes Magos de Oriente y que, siempre al servicio del cristianismo, gobernaba su reino de manera gentil y sabia. Era ‘’Rex et sacerdos’’, Rey y sacerdote.

Con las precarias condiciones de vida que se daban en la Europa del siglo XII y encontrándose a la fe cristiana en la guerra de las cruzadas, no es de extrañar que los relatos acerca del magnífico reino del Preste Juan tuvieran una fuerte acogida y que un gran número de aventureros partieran en busca de esas fantásticas tierras de las que habían oído hablar aunque nunca fueran encontradas.

250px-Prester_John
¿Quién era en realidad este enigmático personaje tan popular?

En 1165 comenzaron a circular por todo el continente europeo copias de las cartas atribuidas al sacerdote regente que se tradujeron a varios idiomas y que estaban dirigidas al Papa Eugenio III, al gobernador de Bizancio Manuel I Comreus y al Emperador del Sacro Imperio Germánico Federico Barbarroja.

Una de estas misivas, la destinada al emperador bizantino, comienza del siguiente modo:

‘’El Preste Juan, por virtud y la gracia de Cristo Jesús, rey de todos los reyes cristianos y Señor de todos los hombres de la Tierra, salud y gran amor envía al muy gentil Emperador, defensor de Constantinopla. Sabed que le desea salud para que prevalezca y conquiste grandes riquezas (…) Soy Señor de los Señores y supero en toda suerte de riquezas a las que hay bajo el cielo, así como en virtud y en poder a todos los reyes del universo mundo. Setenta y dos reyes son tributarios nuestros. Cristiano devoto soy y a los cristianos pobres que, en cualquier parte de hallan bajo el imperio de Nuestra Clemencia, los protejo’’.

¿Quién era este misterioso personaje con tales pretensiones? Gobernante de una nación aislada del que algunos cronistas afirman que pudo vivir más de 500 años gozando del don de la larga vida otorgado a las más importantes figuras del antiguo testamento.

En sus cartas, el admirado sacerdote, invitaba a tan magnos dignatarios a que visitaran sus dominios, indicaba su deseo de conquistar Jerusalén, describía sus tierras y detallaba la vasta variedad de frutos que producían, afirmaba poseer como reliquia cristiana, el cuerpo momificado de Santo Tomás todavía capaz de realizar milagros y presentaba sus exuberantes palacios así como los diferentes seres sobrenaturales que habitaban el reino.

ejercitocristiano
Ejército cristiano en las cruzadas por la Tierra Santa

En estas tierras paradisíacas no existía la pobreza ni el hambre, gozaban de una abundancia exagerada en cuanto a oro y piedras preciosas. Encontramos ríos edénicos de miel y leche, desiertos y grandes bosques habitados por todo tipo de míticas criaturas y otras razas de seres. Se describían indomables monstruos devoradores de hombres y otras bestias fieles a su gobernante como centauros o unicornios. No faltaban en este casi enciclopédico bestiario medieval, los gigantes, los cíclopes o el ave fénix. También se hacía mención a las amazonas y a diferentes razas de criaturas semihumanas.

Describía sus portentosos palacios con suelos de cristal, columnas de oro y techos recubiertos por un sinfín de piedras preciosas cuyo fulgor era tal que no hubieran tenido la necesidad de emplazar vanos en los muros que abrieran la entrada de luz al interior. Uno de estos palacios, decía, albergaba un maravilloso artefacto descrito como un espejo de grandes dimensiones que mostraba todo lo que acontecía en su reino.

El digno Preste, se afirmaba también poseedor de la fuente de la eterna juventud de la que podían gozar todos sus súbditos y manifestaba estar convencido de la existencia de un vínculo entre el oro y la longevidad, tan presente en los textos alquímicos.

Sus enigmáticas cartas, estaban plagadas de referencias alquímicas y mensajes crípticos. Simbología y numerología que se hacía patente en la gran cantidad de detalles numéricos que refería: descripciones de sus ejércitos, número de soldados, cantidad de armamentos, devenir de las batallas acontecidas, etc.

preste_juan_etiopia
Toda Europa trataba de encontar el mágico reino

Se buscaba por todas partes el magnífico país y se intentaba dar con su misterioso gobernante pero no existen registros de que nadie hubiera sido capaz de dar con sus lindes.

En un principio se pensó que se localizaba en la India para, más tarde, pasar a creerse que se situaba en algún punto de Asia central. Los portugueses, por su parte, creyeron haberlo encontrado en Etiopía. Se intentó representar el mágico reino en varios mapas hasta que, por la imposibilidad de conseguirlo, comenzó a pensarse que podía hallarse bajo tierra.

Paraíso terrenal que revolucionó a toda Europa entre los siglos XII y XVII tal vez la descripción de un mundo intraterreno o tal vez la reminiscencia del jardín del Edén en el inconsciente colectivo.

Parece muy probable que la difusión de estas maravillosas cartas obedeciera a fines propagandísticos cristianos que, al modificar algunos antiguos mitos paganos y cristianizándolos (práctica común) se pretendiera, por ejemplo, ganar el apoyo popular en las ya emprendidas cruzadas por la Tierra Santa o quién sabe para qué otras posibles intenciones.

ciudad subterranea
Representación griega de una ciudad subterránea

Puede que el relato original albergara algo de verdad o que en realidad, todo fuera una fabulación que escondía, de manera críptica, un mensaje secreto con algún enigmático propósito.

No sabemos si tan fabuloso protagonista existió realmente pero su figura se identificó con la de Juan el Apóstol ya que muchos piensan que nunca murió a causa de lo retado en Juan 21: 21,23 refiriéndose al mismo Juan:

‘’Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de este?

Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.

Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría, sino:

Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?’’.