Microrrelatos de ciencia ficción: el príncipe de la supernova

supernova

 

Hoy os traemos una nueva historia de misterio y ciencia ficción en un pequeño relato basado en una fotografía. El objetivo es que lo disfrutéis y si lo deseáis, creéis el vuestro partiendo de una base de aproximadamente 100 palabras.

El microrrelato debe empezar así: El príncipe de la supernova

Esto es lo que os proponemos:

 

El príncipe de la supernova pilotaba su nave estelar hacia Snemert-1 a 12 parsecs por segundo. Llegaba tarde. Estaba herido. Su pequeña nave aguantaba aún, como si supiera de la importancia de aquel último viaje. La leyenda decía que al explotar una estrella en la galaxia, un príncipe era declarado rey de un planeta en peligro. Así le pasó a él, en la lejanía. En aquel planeta estaba su amor, presa en un castillo blanco por otro maldito incidente de esa guerra que jamás terminaba.

Estaba inquieto en su habitáculo mietras viajaba por el espacio. Expectante. Temía encontrarse de nuevo con los extraños y fanáticos guardianes de la otra versión de la leyenda, en donde él debía morir antes de llegar al planeta. Entró al sistema solar y aprovechó la gravedad de un planeta gigante exterior para tomar un nuevo impulso, pero cerca de aquella tercera luna le estaban esperando los fanáticos, bien preparados. La tensión de verlos. El ataque inminente e imposible de rechazar. Cambió su dirección. Comenzó a girar y girar, dando decenas de vueltas al planeta inmenso para tomar más impulso. Los cálculos de la nave no incluían esta improvisada maniobra. Los fanáticos tampoco se lo esperaban. El príncipe sabía que tenía que hilar muy fino en sus controles para no estrellarse con el cinturón de asteroides. Aceleró dejando atrás el peligro. Se estaba jugando la vida. Un inmenso ave fénix le escoltó hasta Snemert-1. Ahí fue cuando se dio cuenta que la leyenda buena, en donde él vivía, era la de verdad…

A partir de aquí, podéis seguir vosotros.

Fotografía: http://www.askipedia.com/wp-content/uploads/2012/07/supernova.jpg

Texto: Vicente Fuentes.

Agradeceros de antemano los relatos que confeccionéis a partir de la idea.

Gracias por vuestra colaboración.