Vieron un ovni de 1500 metros de largo entre Inglaterra y Francia

Hoy en ufopolis vamos a acercarnos a uno de esos eventos modernos de la historia de la ufología que permanecen en el más absoluto de los anonimatos. No hubo un gran seguimiento de la prensa. Ni muchas preguntas ni muchas respuestas, y lo curioso es que lo que ocurrió el 23 de abril de 2007 podría considerarse el avistamiento de ovnis de mayor tamaño jamás registrado.

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El avistamiento fue similar al de esta fotografía de la Ruta 54 cerca de la Base Holloman, Nuevo México el 16 de Octubre de 1957

Todo comienza con capitán Ray Bowyer de la aerolínea Aurigny Air Services el 23 de abril de 2007 en un trayecto desde Alderney hasta Southampton, en la costa suroeste de Inglaterra. Era un vuelo sencillo y corto, de 130 kilometros y apenas 45 minutos en el que, de pronto, un objeto volador no identificado de color amarillo con una banda grisácea que atravesaba un fuselaje extremadamente alargado (la relación entre la longitud y la altura del mismo era de 15 a 1), apareció ante la sorpresa de toda la tripulación, que se lanzó a verlo con los prismáticos que se guardaban en la cabina del piloto.

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Los objetos siguieron al avión de forma inteligente

Aquello se descartó automáticamente como un avión o cualquier artefacto conocido de inmediato por sus proporciones. Y no esta solo. Lo más increíble es que no era uno, si no que eran dos los objetos colosales que volaban entre Francia e Inglaterra aquel día. Eran demasiado grandes.

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Una de las pocas tomas en donde aparece el testigo del caso.

Según comentó el mismo capitán Bowyer en una rueda de prensa celebrada en el mismo año en el Club Nacional de Prensa de Washington en donde se realizan las ruedas de prensa del famoso Disclosure Proyect, su encuentro duró quince minutos y su visión fue increíble.

El objeto, situado a unos 65 kilómetros de distancia desde su posición tuvo que medir un mínimo de 1700 metros de longitud, casi dos veces la altura del gigantesco edificio Burj Khalifa, en Dubai. Casi nada.

Al descender a una altura de 600 metros, los pilotos dejaron de tener una buena visibilidad para observar bien el inmenso objeto, que por otra parte, dio eco de radar en los radares de la sala de control del Aeropuerto de Jersey durante al menos 55 minutos.

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El avistamiento fue único por las dimensiones de los objetos

 

Hablamos de un tamaño absolutamente colosal, un encuentro con algo que trasciende las leyes físicas y que pudo ser contemplado por todo el equipo que llevaba aquel avión de la Aurigny Air Services. Pasó hace cuatro días, como quien dice, pero el recorrido de la información fue más que pequeño.

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Diagrama del testigo

 

 

¿Qué tipo de mecanismos y resortes funcionan y actúan en este tipo de incidentes para para que la prensa no se acerque masivamente?¿Quién lo tapa, las propias aerolíneas, los testigos o los ejércitos que temen una revolución o estallido social ante lo que podría ser una reacción de miedo y pánico ante semejantes estructuras?

Las maravillas volantes de Lousiana
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Comparación del objeto con un estadio y el edificio más grande del mundo

Lo cierto es que existe también un increíble testimonio muy cercano en el tiempo de un avistamiento de un ovni de 260 metros realizado por un ex ingeniero de la NASA que afirmaba en una comunicación al portal ufocasebook, especialista en aunar testimonios ovni, haber visto cerca de las 06:15 horas del 29 de Septiembre de 2010 dos objetos voladores no identificados del tamaño de dos estadios de futbol (cada uno) flotando sobre Louisiana a una velocidad estimada de 1.046 kilómetros por hora.

 

Debió ser, según contaba el testigo en el mencionado sitio web uno de los avistamientos más preciosos que se recuerdan, sobre todo por su forma: una espectacular media luna que no tiene muchos referentes en la historia de la ufología.

El impresionante ovni del Polo Norte

Al parecer, el testigo no pudo determinar exactamente la altura de ambos objetos pero llegó a compararla con la de un vuelo de un avión 767 en las mismas condiciones, eso sí, realizando un espectacular arco de 15 grados mientras reflejaba delicadamente en su fuselaje los primeros rayos del sol. Para haberlo visto…

Y vaya, no crean que esto son raras avis del fenómeno. Hasta el día de hoy se han registrado varios incidentes con ovnis inmensos a cada cual más emocionante. Los encuentros de diferentes pilotos con lo desconocido han protagonizado eventos prácticamente de película de Hollywood.

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Terauchi explicando a la prensa cómo los objetos volaban con su avión

Escenas de persecuciones, tensión, incomunicación, grabaciones en radar, acercamientos extremos… y la sensación de estar ante algo mucho más avanzado que los mayores sueños que pueda tener el hombre. En este sentido tenemos que viajar al 17 de noviembre de 1986, al vuelo 1628 de la ruta Tokio-París con escala en Islandia y Anchorage, y nos metemos en ese Boeing 747 de Japan Airlines volando a 10.500 metros, y a 215 º sobre el N.E de Alaska. Estamos cerca del círculo polar ártico y el capitán Kenju Terauchi, con más de 10 mil horas de experiencia de vuelo a cuestas pide un café a su azafata de vuelo. Todo va bien. La altura es estable. El combustible es el esperado. Las comunicaciones son fluidas y ven el atardecer detrás del avión. Los pasajeros están tranquilos. Un vuelo aparentemente normal. Aparentemente.

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Diagramas realizados por el piloto

Según quedó registrado en las comunicaciones con la torre de control de Alaska, cerca del aeropuerto observan 2 luces amarillentas en el horizonte. Raro. No deberían estar ahí. Terauchi junto con su tripulación de dos hombres (el copiloto Takanori Tamefuji y el ingeniero de vuelo Yoshio Tsukuba) notaron la presencia de dos luces brillantes de colores blancos y amarillos al lado izquierdo, cerca del avión. Están seguros.

 

 

Una aparece a las las 11 de su posición y a 887 metros de altura a 2-3 millas (3.5 KM) volando en paralelo al avión a una gran velocidad. De hecho a su misma velocidad. Aquello debía tener esa mezcla infinita de sorpresa, fascinación y pavor que sólo el fenómeno ovni es capaz de proporcionar. Son unas brillantes luces blancas y amarillas.

Van delante de ellos y saltan «como dos oseznos que estuviesen jugando», según declaraciones de Terauchi.

Había que hacer algo. El piloto japonés encendió su propio radar digital en color y aunque éste estaba destinado a captar las condiciones atmosféricas y no objetos sólidos, registró también una imagen de dos objeto. No podía ser posible. Debido a este extraño hecho, el piloto informó al Centro de control aéreo de Anchorange (Alaska). A ver qué respondían…

El controlador aéreo le confirmó que ellos también tenían dos objetos en el radar. Fue entonces cuando se decidió que el avión diera un giro de 360 grados para evitar la colisión y descender a 10.000 metros. El movimiento en espiral tenía sus riesgos pero al parecer evitó un posible contacto con los objetos en rumbo de colisión hacia ellos. Después de esta arriesgada maniobra, el piloto creyó que los ovnis habían desaparecido y sin embargo, el control aéreo, según su radar militar, le indicó que los dos objetos se encontraban ahora detrás de la aeronave. Esto en términos militares poco menos que es una declaración de poder. Nuestro pequeño avión de carga 1628 estaba a merced.

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La comparación del objeto con el avión es descomunal

Pocos minutos despues ambos pilotos descubren que entre esas dos luces (que ahora se encontraban más cerca del avion pudiendo distinguir sus formas) se hallaba un tercer objeto mucho mas grande, al que el copiloto Tsukuda describe como «una nuez pelada». Era tan grande como dos portaaviones norteamericanos (30-40 veces mayor que el boeing 747) y tan solido como un reactor. Un objeto físico… que venía como loco en direccion contraria con las luces encendidas. El estupor en la cabina fue total.

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Las escenas con el inmenso ovni y sus dos acompañantes fueron espectaculares

Tras varios minutos observando el titanico ovni los pilotos se dan cuenta que los objetos ahora volaban con ellos, poniéndose a su velocidad a casi 1000 km/h.

Les estaban siguiendo haciendo cabriolas, unas maniobras imposibles de realizar por cualquier avión hecho por el hombre de esas dimensiones.

Después de repente, los dos ovnis más pequeños se elevaron y se colocaron directamente junto a la ventanilla del piloto, casi como si quisieran saludar.

Se acercaron tanto al avión (a menos de 100 metros) que los dos pilotos sintieron «calor en la cara».

En este punto de la historia, el piloto tomó cartas en el asunto y se comunicó con la torre de control para informar de todo lo que estaba ocurriendo. El controlador aéreo envió un avión de la United Airlines a la posición del vuelo 1628 para percatarse de esta presencia pero en ese momento, el extraño objeto desapareció. En total, el avistamiento de Kenju Terauchi duró aproximadamente cincuenta minutos en los cuales Terauchi obtuvo permiso de los controladores para realizar maniobras de evasión, pero no pudo librarse de los Ovnis en 800 kilómetros. La torre desde tierra llegó a preguntar incluso si deseaban la intervención de un bombardero F-15 pero el capitan Terauchi se negó, alegando que podría ser peligroso.

La polémica

Al llegar el avión a Anchorage, investigadores militares de las Fuerzas Aéreas de los EE.UU. interrogaron uno por uno a los pilotos y aseguraron en su informe que eran «personas fiables, normales, racionales y profesionales, sin problema alguno de drogas o alcohol.”

Como decíamos_ el radar meteorológico del avión detectó al objeto principal a 12 km, y el radar militar del centro de control de la Administración Federal de Aviación (FAA) también lo hizo captando su eco durante 32 largos minutos. Se descartaron teorías sobre espejismos en base a esos registros y por supuesto, a sus movimientos. Aquello llegó y se marchó cuando quiso.

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Los asombrosos esquemas del piloto siguen poniendo en jaque a los negadores del fenómeno.

¿Hubo algún tipo de seguimiento de la noticia? Como veíamos al principio del artículo, pocos medios se interesaron por la historia. El San Francisco Chronicle informó el 30 de diciembre de 1986 que «la tripulación de un avión de carga de Japan Air Lines afirmó que un ovni con luces estroboscópicas blancas y amarillas lo siguió a través del Círculo Polar Ártico, en ruta desde Reikiavik, Islandia, a Tokio” pero no mucho más. Cierra la puerta que se escapa el gato.

Si os ha gustado esta entrada, os invitamos a ver este vídeo en el que estudiamos lo que le ocurrió a un joven piloto Mexicano con tres ovnis de impresionante aspecto. Sus dimensiones eran más pequeñas que los de estos colosales casos, pero el miedo, ese pavor ante lo desconocido es común en todas las vivencias. Esperamos que sea de su agrado.


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El impresionante ovni que detuvo el tiempo en la carretera 85

Hoy en ufopolis vamos a estudiar una zona que en el pasado ha sido objeto de múltiples estudios relacionados con el tema ovni, la zona de Connecticut, en Estados Unidos, famosa desde que en 1985 se viese un extraordinario objeto volador no identificado sobre los condados de Fairfield, Hartford y Litchfield que fue descrito con una forma de semi-círculo o boomerang con múltiples luces de diferentes colores. El tema destacó entre los demás por las dimensiones del objeto: medía más que el largo del estadio de Wembley en Inglaterra.

Tal y como fue descrito en el libro «Los avistamientos de Hudson Valley» (Ballantine Books 1987), todo comenzó el 26 de mayo de ese año en la transitada carretera interestatal número 84 entre las 21:30 horas y las 22:15. Cerca de 200 personas de las proximidades a esa carretera llamaron a las autoridades locales y a la policía del estado exponiendo que veían un enorme objeto con luces muy brillantes volando a baja altura sobre la calzada de carretera 84. Ocurría a la altura de los pueblos de Newtown y Southsbury y la situación parecía descontrolada. En solo 45 minutos, el pánico se había desatado entre la gente. El miedo venía por lo bajo que volaba aquello.

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El objeto parecía tener luces pulsantes

La versión oficial dado el pánico y para ganar tiempo fue la de unas bengalas luminosas como parte de un ejercicio militar. Una aeronave negra que tiraba bengalas. Pocos testigos les creyeron a tenor de lo que estaban viendo con sus propios ojos. Una de las personas que mejor lo pudo ver fue la señora Betty Proulx de Middlebury quien dijo que aquello estaba sobrevolando su casa con total impunidad. Dos minutos estuvo sobre ella, sin emitir como en el caso del minigolf que estudiábamos recientemente, ni un solo sonido. Betty observaba por la ventana un objeto sólido mientras llamaba a su marido tras avisar a la policía. El, que había trabajado en la marina de los Estados Unidos la aseguraba que no había visto algo así en toda su vida. Y allí estaba sobre su casa, flotando con total tranquilidad.

Otro testigo fue el señor Randy Etting, un piloto de aerolíneas comerciales con más de 30 años de experiencia que observó las luces desde su casa de Newtown, Conenecticut a las 21:45 horas. Aquello tenía al menos 8 luces de diferentes colores muy juntas. También en un vuelo mudo, sin emitir sonidos, ni siquiera una mínima turbulencia. Nada. El señor Etting sabía de lo que estaba hablando y pudo observar aquella maravilla con sus prismáticos de 35 aumentos lo que le permitió apreciar un cambio en el índice de refracción del aire alrededor del mismo. Aquello, fuera lo que fuera, estaba sin duda emitiendo muchísimo calor, mucho más que el de una sencilla bengala militar…

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La mítica fotografía de Randy Etting de 1987

Diez minutos después aquel objeto seguía pasando de forma totalmente surrealista por encima de varios coches de la carretera rumbo al noroeste. Un testigo llamado Charlie Tuperman era uno de los conductores y observó lo que parecía un 747 aterrizando en la carretera. ¿Qué mas podría ser si no? Quizá un aeroplano en problemas, quizá un desafortunado accidente aéreo… pero no era eso. Aquella cosa tenía, según el testimonio posterior de Charlie diez luces verdes, amarillas, rojas, azules y blancas en un fuselaje semicircular y no se correspondía con las luces de taxi de un avión comercial o militar. Iba muy bajo, volaba lento, como buscando algo. Los coches en una escena típica de película, frenaban y se echaban a un lado de la carretera para verlo. Todos estaban asombrados.

De pronto, según el testigo, aquel objeto comenzó a brillar de forma notable durante diez segundos. La potencia de las mismas se incrementó al menos en 10 tonos antes de seguir su dirección hacia New Milford al oeste. Un momento único en la historia de la ufología.

Sobre las diez de la noche, Robert Nellis y su amigo Jeff conducían por la ruta 7 de New Milford tras un largo día de pesca en el río Connecticut. El pequeño perro del asiento de atrás de Jeff iba con ellos y, de pronto, comenzó a gemir de forma inusitada. Mientras eso ocurría, una serie de luces brillantes aparecieron entre unos árboles de pino a unos 400 metros de distancia. La impresión fue tal que también tuvieron que parar el coche entre extraños sonidos en la radio. Era gracioso, según ellos, ya que parecía que ésta se había vuelto loca y mezclaba voces y tonos. Qué grande es, pensaban. Tan grande como un estadio de fútbol.

Estos dos testigos vieron bien la forma de aquello. Una masa negra, casi con forma de lágrima con una semicircunferencia con las mencionadas luces de colores. El cielo estaba cubierto por aquello y bloqueaba toda la luz. Según Nellis y Jeff, era imposible que aquello fuese tecnología humana, sólo por las dimensiones que tenía. Parecía fabricado en un material gris oscuro con cierta capacida reflectante y pasó por encima de ellos a menos de 150 metros de altura. Un campo de futbol volante de color negro dirigiéndose de nuevo de forma descontrolada hacia el norte dejando 10 minutos de la vida de aquellos testigos para el recuerdo… o más bien dejándoles con la mayor duda de su vida.

Los testigos al llegar a casa tras conducir no más de dos minutos se dieron cuenta de que había pasado media hora de más. Desde el primer avistamiento hasta llegar a la casa habían pasado para ellos ni más ni menos que 10 minutos y sin embargo, habían pasado 40 minutos.

¿Qué había sido de ellos en aquella media hora? Acaso aquel objeto volador no identificado les había secuestrado durante ese tiempo? ¿Sería el resultado de un desdoblamiento del tejido de la realidad por la energía utilizada en el vuelo de aquel coloso volador?

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El incremento en el resplandor fue espectacular

Neil pasó los siguientes días con malestar y preocupación por lo sucedido. No se lo explicaba. La investigación del libro de la referencia de este caso expone adicionalmente para colmo que se produjeron más episodios de tiempo perdido de varios conductores de la zona que pudieron haber visto el ovni en aquella misma fecha.

¿Nadie pudo fotografiarlo? ¿Nadie de esos 200 testigos tenía una cámara encima? Si eso hubiese pasado hoy, podemos asegurar que sin duda la cantidad de vídeos y fotografías de alta calidad podría ser bastante grande, pero era 1985 y pocos tenían cámaras en los coches… excepto un testigo que estaba en el área de Southbury quien tomó una toma sobre la carretera I-84 sobre las 21:30 horas de la noche y que jamás quiso ser identificado por miedo a la mofa y a la befa, a la burla fácil. David (seudónimo) estaba en viaje oficial para su empresa cuando vio las luces a 45 grados sobre el horizonte. Su cámara era una 35 mm con una lente de 50 mm y una película Kodacolor ASA 400 con una exposición de 1/60 de segundo y realizó varias tomas que son historia del fenómeno ovni. Los cálculos realizados por diferentes expertos fotográficos expusieron una longitud global de más de 500 metros en base a las declaraciones de los testigos de un radio que abarcaba 40 kilómetros a la redonda y a los detalles que se veían en las fotos.

Un hecho único en la historia que tuvo en esas fotos uno de los máximos exponentes de lo que muchos piden en ufología desde hace años: fotos claras… al menos con la tecnología de 1985…

¿Qué os ha parecido el caso? Sin duda, lo más destacable sería ese episodio de tiempo perdido de los testigos del coche con el perrito. Alteraciones en este último, interferencias en la radio… y la sensación de que aquel objeto había aparecido en esa zona precisamente para realizar alguna actividad relacionada con ese missing time que apareció en más testigos de la zona.

Si os ha gustado esta entrada, podeis ver el siguiente recopilatorio de los ovnis más grandes de todos los tiempos, en donde éste también podría estar.

Fuente: http://www.ufocasebook.com/i84encounter.html
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Ovnis haciendo una media luna maravillan a un testigo de Portland

Hoy en ufopolis vamos a estudiar una interesante fotografía tomada por un hombre de Portland, Oregon el pasado 17 de febrero. Mientras conducía hacia su casa por la carretera de Lewiston para ir a la casa de su hijo, de repente pudo observar en el cielo varias luces que estaban haciendo una forma circular y que tenían un tamaño realmente sorprendente. Junto a su mujer, que casualmente llevaba una cámara ZTE N9510 pararon el vehículo para tratar de verlo y quizá poderle sacar alguna foto ya que aquello no se movía. Las condiciones de iluminación al ser una foto nocturna no eran las mejores, pero de entre todas las que pudo realizar, envió a la Mutual Ufo Network una que vamos a analizar a continuación.

1. La toma expone diferentes puntos de luz formando una circunferencia, algo que ya hemos visto en diferentes ocasiones en el fenómeno ovni y que parece ser una de las formaciones predilectas de la inteligencia que se esconde detrás de los llamados ovnis lumínicos o luminosos. Es más que interesante observar que excepto el objeto más luminoso y frontal, todos los demás parecen ir en parejas, algo también habitual. Por otra parte, el segundo por la izquierda tiene menos luz que los demás, posiblemente por haber aparecido el último lugar. 

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2.  Existen cientos de referencias en el fenómeno de eventos así, pero desde luego nos quedamos con un clásico, el de Morristown, Nueva Jersey, ocurrido la mañana del 10 de Julio de 1947. John H. Janssen, director del Daily Record (un diario americano de la aviación) estaba pilotando su propio avión desde el Aeropuerto Morristown en Nueva Jersey cuando de repente pudo observar seis luces de manera idéntica al caso de este año, con una esfera luminosa volando por encima suyo y haciendo diferentes maniobras imposibles alrededor de su avión. Maravillado, pero con cierto miedo, decidió tomar una fotografía de aquellas luces que aparecían y desaparecían en un juego del ratón y el gato más que curioso. En la imagen final sólo se distinguen cuatro de los seis objetos luminosos que vio Janssen, pero está considerada una de las pruebas más concluyentes del fenómeno de la primera mitad del siglo XX.

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3. Existen otros dos antecedentes que vamos a evaluar y que podrían estar relacionados con este incidente de Portland. En 1957, en Fort Belvoir, Virginia, un soldado fue llamado de su cuartel por sus amigos para ver un objeto extraño que estaba flotando sobre el cuartel y que parecía circular. Los intrépidos soldados en su emoción pudieron hacerle un total de seis fotografías, de la que ha trascendido la que vamos a enseñar a continuación. Es más que curioso que aquel objeto estaba rodeado de las mismas luces que vemos en el caso de Portland y que posteriormente comenzaron a envolverse entre un humo blanco que llenó la zona. Esta es una toma que posteriormente fue investigada por el comite Condon organizado por los Estados Unidos a nivel oficial para la validez de las pruebas presentadas al respecto de la realidad de las visitas de posibles seres extraterrestres al planeta.
4. ¿Y si de repente estuviésemos ante un objeto que fuese circular e invisible?  Eso mismo pudo fotografiarse en Trinidad el 16 de Enero de 1957, ens una pequeña isla rocosa en el centro del sur del Océano Atlántico a 600 millas de la costa de Bahía, Brasil. El fotógrafo profesional Almiro Barauna tomo una secuencia de imágenes de un objeto volador no identificado fuera de un buque de la Armada que fue visto por más de 50 testigos, entre ellos, el propio capitán del barco.
Valoración: Sin duda estamos ante un caso que nos deja reminiscencias de hechos pasados y objetos que ya tuvieron esa misma forma antaño. La posibilidad de que sean luces independientes o de que por el contrario realmente sean parte de un objeto de grandes dimensiones es una de las diatribas del fenómeno desde hace muchos años. Seguiremos estudiando avistamientos actuales de este misterioso fenómeno ovni que tanto nos cautiva.
Fuente: MUFON